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Legend of canvas

Son las auténticas patatas de Olot, las que se siguen haciendo artesanalmente, como el primer día. Se han convertido en uno de los platos más conocidos y reconocidos de la cocina volcánica que se hace en la Garrotxa.

El origen de las Patatas de La Deu fecha del 1943. El plato se sirvió por primera vez en el restaurante La Deu en una comida del entonces alcalde de Olot y presidente de la diputación de Girona, Pere Bretcha, con el gobernador civil de Girona del momento. El alcalde solicito al restaurante que les preparasen un plato diferente de los que ofertaban habitualmente, y les sirvieron patatas rellenas.

El plato tuvo tanto éxito que La Deu empezó a recibir gente que iba a comer las patatas que se habían servido al Sr. Bretcha. Así fue, como, durante mucho tiempo, las patatas rellenas recibieron el nombre de patatas Bretcha. Fueron las primeras patatas rellenas que se hicieron conocidas.

En la década de los años 60, con motivo del crecimiento económico, y con el Seat 600, la gente se desplazaba más y empezaba a salir de casa para ir a comer fuera. Es en esta etapa cuando el restaurante decide cambiar el nombre de las patatas Bretcha por el de Patatas de La Deu.

En la década de los 80 las patatas siguen ganando adeptos. Llega un momento en que el restaurante no puede dar servicio al incremento de la demanda y decide ayudarse de medios mecánicos para hacer las patatas en grandes cantidades. Inevitablemente aparecen las comparaciones entre las patatas artesanas y las patatas nuevas. Para distinguir a las primeras se recupera el nombre de auténticas patatas Bretcha, también nombradas patatas artesanas de la Deu, que son las que conocemos hoy.